Cata y estrellas

Cata y Estrellas, esto fue lo que vivimos

La elegida fue la noche del pasado viernes 9 de agosto de este 2019. Esta elección no fue casual, ya que son justamente las noches de verano y concretamente las del mes de agosto nuestro planeta atraviesa una nube de polvo estelar y el cielo se llena de estrellas fugaces que se observan en la oscuridad como si fuesen las lágrimas de alguien de surge de las alturas. Las “lágrimas de San Lorenzo” llamadas así por el santoral en el que ocurren o las Perseidas, ya que se dice que proceden de la constelación de Perseo, son una lluvia de meteoros del tamaño de un grano de arena que deja el cometa Swift-Tuttle a su paso.

 

Pero, aparte de las causas astronómico-científicas de este efecto en el cielo de las noches de verano, lo cierto es que es un espectáculo de la naturaleza que no nos podíamos perder, sobretodo teniendo en cuenta que nos encontramos en un entorno natural idílico, perfecto para disfrutar de las vistas y pedir deseos con cada una de esas “lágrimas”. Y es que para disfrutar de ello, necesitamos salir de la ciudad y alejarnos de la contaminación lumínica, buscar la paz del campo, y disfrutar del momento.

 

Fue el pasado año cuando decidimos organizar la primera velada de Cata y Estrellas, crear una experiencia enoturística nocturna en la que nuestros invitados pudieran ver los viñedos y la bodega de Dominio de la Vega, enseñarles nuestra forma de hacer e interpretar los vinos y los cavas que elaboramos con tradición y calma, y degustar tranquilamente los productos de la vid maridándolos con un refrigerio típico de nuestra comarca.

 

No nos equivocamos, el año pasado la experiencia tuvo un éxito especial porque esa noche de verano todo acompañaba. Este año, no podía ser de otra manera: el éxito se volvió a repetir: más de 40 personas quisieron compartir con nosotros la noche del 9 de agosto.

 

Recibimos a nuestros visitantes en la puerta de la Casa del Conde, con una copa de cava de bienvenida. Expression fue el encargado de saludarlos, un cava Brut Reserva que este año ha obtenido 90 puntos Decanter resultó ser sin duda, una gran acogida.

 

La visita a la bodega en la que contamos cuál es nuestra particular forma y filosofía de elaboración de los vinos y cavas terminó en una cena fría con productos típicos de nuestra comarca: Utiel-Requena, maridada por Mírame, un rosado procedente de Bobal y Pinot Noir y Añacal Blanco, nuestro Sauvignon Blanc con Macabeo de sabor afrutado.

 

Una cena en la que no faltó el espíritu veraniego, con su alegría, las ganas de pasarlo bien, el buen humor y las risas que generó el ambiente de una noche de fiesta reposada, pero divertida.

 

Cuando bien entrada la noche, llegó el momento perfecto para el espectáculo que nos da la naturaleza, salimos a los viñedos para disfrutarlo tranquilamente. Unos cuantos deseos se pidieron, otros se dejaron pasar, pero todas las estrellas se brindaron con Authentique, un cava que no necesita presentación, él mismo es la estrella.

 

Tuvimos la inmensa fortuna de que el cielo despejado y el suave frescor de la noche, típico de la zona del interior de Valencia (“el fresquete”, para nosotros), nos acompañó para poner un broche final inmejorable.

 

La velada del pasado día 9 fue excepcional, pero la del año que viene será incluso mejor ¿Vendrás a vernos? Nosotros no nos lo perderemos.

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